En “El escritor de todas las cosas” el protagonista recorre su vida desde un pasillo olvidado de un teatro, mientras escucha a la distancia una obra que él mismo escribió y que vuelve a representarse. En un monólogo rápido y cargado de humor, lucidez y emoción, muestra cómo las palabras pueden herir o consolar, separar o unir, y cómo, aun sin pretenderlo, dejan huella.
La pieza aborda con calidez temas como el paso del tiempo, la memoria, los lazos familiares y el impulso inexplicable de crear. Pregunta para qué escribimos, a quién sirve y qué responsabilidad conlleva poner palabras en circulación.
Con una mirada humana y sin pretensiones, la obra muestra la fragilidad y la fuerza de la ficción, recordándonos que, incluso en los rincones más inesperados, las palabras pueden ayudarnos a encontrarnos y a conectar con los demás.
Recordar
Contacto: