En este contexto, Jorgelina Porta explicó que se trata de “una propuesta que se generó a partir de un proceso muy participativo en diferentes encuentros y talleres, en donde participaron más de 100 personas. Es un proceso de construcción colectiva con diferentes organizaciones, organismos públicos, nacionales, locales y organizaciones del sector de la económica social”.
Con respecto a los objetivos y alcances del proyecto, Porta sostuvo que “la finalidad es constituir, visibilizar y darle forma a un sector de la economía social solidaria que está en construcción. Esta posibilidad viene a proponernos no sólo una economía de emergencia sino a constituir otra forma de hacer economía, basada en los valores de la solidaridad y en los principios de cooperación”.
La Economía Social y Solidaria se define como un conjunto de relaciones sociales donde se organiza una modalidad de producción, distribución y consumo de bienes y servicios, donde el objetivo primario es la satisfacción de las necesidades legítimas de las comunidades, la primacía de las personas, la generación de trabajo y el cuidado del medio ambiente sobre la acumulación del capital.
Estas relaciones se establecen mediante la participación activa de los actores sociales y se orientan sobre valores de solidaridad, reciprocidad, equidad, transparencia y complementariedad.
Puntos clave